La casa palaciega de Hace falta Cadernal está rodeada por un lienzo de muralla que cierra los terrenos alrededor de la mansión y, ala vez, una parte significativa del sector occidental de la villa limitando con el torrente que discurre a sus pies. La muralla refuerza todavía más el carácter defensivo de este accidente natural.
![]() |
![]() |
Restauración de la Muralla |
La muralla de Can Cadernal es una estructura con base de masonería y cuerpo superior de tapia que limita la finca, situándose en un desnivel artificial entre los terrenos de la propiedad y el camino que discurre al pie de torrente. El muro tiene una longitud de 192 metros. La altura media desde el interior de la finca es de 1.50 metros, llegando a medir más de 2.5 en algunos puntos; en el exterior puede llegar a los 3.00. La cimentación se construye directamente sobre el nivel geológico, y consiste en una estructura de masonería unida con mortero de cal, con una altura que puede llegar a los dos metros, pues es superior al nivel del terreno en el interior de la finca, para evitar que la filtración de la humedad pueda deteriorar el cuerpo superior de tapia. Sobre esta base, se construyó un segundo cuerpo de tapia, técnica constructiva también utilizada en la obra de cal Cadernal, y muy utilizada en la arquitectura catalana de época medieval y moderna, tanto en construcciones sencillas dedicadas a residencias, como en edificios religiosos, palacios e incluso fortificaciones. La construcción de estructuras de tapia, precisa unos conocimientos técnicos específicos que permiten la erección de estructuras arquitectónicas de dimensiones considerables, cómo pueden ser palacios o incluso murallas y castillos.